Baila como que nadie está mirando. Ríe a carcajadas hasta que te duelan las costillas. Sube a todo volumen tus auriculares mientras suena tu canción favorita, y no te avergüences del tipo de música que te gusta, la que te hace viajar lejos y te inspira, te da energía. C anta, por más feo que te escuches, hasta que sientas vibrar tus pulmones. Sueña despierto, soy realista, pero si vamos a soñar hagámoslo bien. Háblale a la chico/a que te gusta sin vergüenza alguna. Sonríe más de una vez y date cuenta que no lo haces siquiera una vez de manera honesta, esto te causara más risa todavía. Salta como un niño, estoy seguro que hace tiempo que no lo haces. Disfruta tu fe con toda confianza de manera de que los demás vean que no vives una fría religión, no temas compartirla ni defenderla, honra en lo que has creído, esto te hace más confiable. Toma tus propios consejos. Demuestra que te tienes estima y no que tienes doble moral. Sea dolor o gozo, baile o tristeza, disfrútalo y...