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Mostrando las entradas de junio, 2017

Alma Lominera II

El sudor en mi piel, si hace falta caminaré, no son nada, siempre nos queda todo cerca,  mira la bodega de la esquina que me fía, también. El olor al recalentar el café, el odio que escucha mis pasos, doblar la esquina y pensar, soy yo o Rolando Laserie, recito Las Cuarentas mientras llevo la empanada a mi boca. Doblar mi cadera para llevar un beso a la mejilla arrugada de mi abuela, con su blusa manchada de cloro. Doña no lo haga más difícil con todo esto no creo que la vaya olvidar, esta claro. Salgo temprano, bajo su bendición, antes de llegar a otra calle aun te escucho hablar. Esta ya es otra calle, me huele a marihuana, espero que no quede en mi ropa; me deprime como llenan la calle de pavimento de grama. Como crecen entre nada que los haga crecer, besan el aire con nada dejando escapar lo que dejan dentro. Aun se mueven.

Alma Lominera

Brillan partículas de polvo, que se notan por la luz que entra por los agujeros en el techo. El olor del acero oxidado del zinc, y del champú en mi pelo, Jesús me escucha más allá del techo. Los hoyos en mis jeans, ojos que dejaron de ser blanco pero no pierden el brillo, solo quisieron combinar con mi piel quemada, bajo el sol por un camino maltrecho. Quitarme el poloche, abrir las ventanas, sacar una silla al frente, escuchar el sonido ensordecedor de Los Mina. El vecino maldecir, con una mano contar los vehículos que pasan por aquí, me siento en el cielo, barro las hojas con los pies, limpiar mi mejor pal de tenis para ir a la esquina. ¿Habrá sido la Tv por Cable? Estas ganas de dejar casa para extrañarla mas tarde, pagar una renta lejos de aquí, bien lejos de aquí, trabajar bien pendejo, casarme y tener hijos, verlos crecer lejos de humo y la calle, no sé, me gusta la idea. Te recomiendo que nunca crezca lejos del arte, porque sin inspiración no hay objetivos ...

Tiempo Perfecto

La hora perfecta, el momento ideal, es siempre cada segundo. Estresa mucho cuando no tenemos nada que hacer, mucha preocupación por el futuro, sin entender que debemos disfrutar cada instante. Nadie crece una yarda por ponerse ansioso. Lo malo del tiempo es que pasa y no nos damos cuenta, para luego darnos cuenta que lo dejamos ir. Disfruta cada momento de tu vida haciendo cosas que no te dejen hundir en la monotonía agobiante. No olvides tu objetivo y estarás encaminandote aunque estés sentado, todo comienza en la cabeza, si tienes tú plan siempre en mente estarás trabajando para ello sin que te des cuenta. Si tenemos la oportunidad de descansar hagámoslo, si tenemos tiempo libre consigamos algo productivo, evaluemos y realimentemos los planes, no hay porque quejarse si no estamos donde queramos estar, esto es lo emocionante de no saber nada de lo que viene, pero podemos prepararlo.