La extraña nostalgia de haber sobrevivido
He vuelto con muchas experiencias que merecen ser contadas. Probablemente, en los próximos posts hable de cosas que ya pasaron, y eso me hace sentir bien: puedo ver cómo resolví tanto con tan poco, y cómo toleré situaciones que juraba que no podría manejar.
Este no es un post de “todo pasa”, “cosas buenas vienen” o “mi momento llegará”. Es más nostálgico. Es, más bien, un: “¿Te acuerdas cuando…?”
Situaciones que hasta hace unos meses nos frustraban, hoy son recuerdos casi graciosos: esos momentos en los que nos congelamos sin saber qué hacer. El estrés, la ansiedad… un bobo difícil de explicar.
Últimamente, mi consuelo en situaciones parecidas es ese pensamiento: “Estoy seguro de que voy a superar esto”. Puede parecer una oración corta e inútil, dependiendo de quién la lea y de lo que esté viviendo, pero trata de recordar esas cosas que en verdad te costaban hace unos años: pedir disculpas, reconocer un error, enfrentar a alguien, poner un límite.
Y ahora, lo haces tan fácil que incluso asusta.
Sé que todavía no sé nada de la vida, pero tengo claro algo: hay una satisfacción real en mirar atrás y ver lo difícil que fue algo que hoy ya puedo superar.
Comentarios
Publicar un comentario